jueves, 20 de octubre de 2016

Abril

Me reconcilié con tu fantasma en abril.
Y cuando aparece de la nada, y me asusta, le digo adiós. Que se vaya lejos, que no lo quiero aquí, cerca de mí; que no lo quiero como recuerdo doloroso, de lo que podría haber sido y no fue, de lo que quedó sin aclarar y de todo lo que no entendí pero ya no voy a tener la oportunidad de entender.
Así que en lugar de caer en el recuerdo o la nostalgia, le he dicho que le perdono, y que hace bastante que ya no me importa.
Que cuando me acecha, me obligo a olvidarlo y a pensar en lo feliz y libre que soy ahora.


Y es verdad: la vida son coincidencias. Llegó abril, y me di cuenta de que es cierto, de que en lugar de odiarlo, guardarle rencor o echarlo de menos, le he dejado claro que todo está bien ahora que -simplemente- ya no hay nada. Y luego me dio por ver una película. Y en la película sonaba esta canción. Y habla de abril, y habla de olvidar y perdonar para poder ser libre. Y me pareció una de esas maravillosas casualidades.
En abril.

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